Entre Sedas y Cotas de Malla

Hacemos memoria viva de nuestro pasado común

     Las gentes de un pueblo, la trama urbana en la que viven y mueren, los edificios más simbólicos de su pasado y sus fiestas, son un todo mediante el cual rememoran la Historia de sus antepasados. Se hace memoria histórica de lo acontecido hace siglos. En Orihuela, tenemos todos los elementos necesarios para llevar a cabo la perpetuación y el recordatorio de nuestros orígenes como colectividad: un casco histórico, que a pesar de haber sido maltratado durante años es uno de los más importantes del Levante español; unas fiestas de Moros y Cristianos de gran tradición y con un sustrato histórico contundente (1) ... y por su puesto sus gentes, que de donde solo quedaba una coyuntura testimonial, supieron sacar con su trabajo abnegado e ilusión desbordante unas fiestas grandes en torno a! emblema más representativo de Orihuela: la Señera del Oriol. 

Desde el punto de vista de la Fiesta, no cabe duda que la puesta en escena es importante. Son muchos los meses en los que miles de personas llevan preparando estos días de diversión y conmemoración de hechos históricos y legendarios; que son identidad y seña de nuestra ciudad, y con los que nos identificamos todos en mayor o menor grado. 

       Desde el punto de vista de la Historia, a parte de las distintas formas de diferenciación social a niveles más trascendentes, como el económico o el jurídico... esa distinción de estamentos era mucho más palpable día a día, en la cotidianidad de la vida: la comida, la forma de expresarse, las vestimentas... y por sus costumbres de forma general. 

       En ambos supuestos (Fiesta e Historia) la vestimenta, trajes, calzado, armaduras, corazas, adornos y tocados, son un punto esencial para reflejar aquello que se quiere rememorar o representar:                                         

       -para la FIESTA: es la puesta en escena del trabajo de todo un año, que ayuda a celebrar esos acontecimientos que se quieren rememorar. 

       -para la HISTORIA: son elementos de estudio. Para profundizar en las raíces propias de un pueblo y una cultura. Para conocer de forma pormenorizada la forma de vida de un grupo humano. 

       Este sustrato histórico del que hablábamos con anterioridad es el mundo medieval, tan estudiado por algunos y denostado por otros. Está claro que la Fiesta de Moros y Cristianos, tan arraigada en la zona levante peninsular, es una conmemoración de distintos hechos histórico-bélicos, que dependiendo de las distintas tendencias historiográficas aparecerá denominado: Reconquista o Conquista (2).

 

       Un clérigo del siglo X llamado Adalberón (que fue Arzobispo de Reims), decía que la sociedad estaba formada por “tres grandes órdenes”, cada uno de los cuales desempeñaba una actividad concreta en dicha sociedad: los eclesiásticos rezaban y se preocupaba por la salvación de las almas; los campesinos trabajaban y los caballeros combatían y guerreaban. En la sociedad medieval, tan estereotipada y encasillada, se pertenecía a un estamento u otro y quedabas encajado sin
posibilidad de promocionar.

                                  

       Es decir, una sociedad organizada jerárquicamente (3). Precisamente, por esa organización jerárquica, a parte de las diferencias sociales que existían de por si, se acentuaban otras desigualdades de tipo: económico, jurídico (4) ... . y en otros aspectos de la vida cotidiana: comida, bebida, relaciones sociales, vestimenta y cazado...
 

       A pesar de todos los estudios y publicaciones que se han hecho al respecto, se sigue teniendo una imagen desvirtuada de lo que es la Edad Media. Esa imagen que el Renacimiento y la Ilustración del XVIII: “Los hombres del Renacimiento despreciaban a una época que según ellos, habia olvidado por completo la tradición greco-latina v que habían adulterado primero v abandonado más tarde La bella lengua de Horacio v de Cicerón.” La Ilustración por su parte la tildaba de “oscurantista e intolerante”.

       Pero será ya en el siglo XIX, cuando se le de una relevancia a la Edad Media, por una coyuntura favorable: El Romanticismo (5). Será en ésta época cuando se produzca una mayor apreciación positiva de los valores y sentimiento del Medioevo. La prueba más evidente De dicho resurgimiento fue la gran cantidad de edificios pseudo medievales. Otro de los movimientos defensores de La tradición medieval fue el Nacionalismo, bajo el prisma de la unida nacional”, buscando las raíces de cada nación y de Europa misma en la Edad Media. En Francia coincidió con la primera edición de la Chanson de Roland.

      Completan La lista de imágenes románticas del “Mediae Tempestatis” (6), R. Wagner y otros compositores, así como autores de libros tan conocidos en éstos últimos años: Tolkein y su “Señor de los anillos”, que pertenecen al romanticismo tardío, y nos muestran una idealización del heroísmo y los cánones de masculinidad y feminidad, todo ello dotado de un tono claramente fantástico. En el medievalismo, y muchos románticos unieron un periodo de pureza religiosa, espíritu caballeresco v arte popular.

      Asimismo, destacar un aspecto fundamental España, ya que en éstos momentos acentúa el carácter: melancólico y nacionalista; se trata de La pérdida de las últimas colonias de ultramar (7).

      Ya en el siglo XX, v con el nacimiento del cine, se devolvió La imagen romántica de la Edad Media y tomado en consideración a La hora de elegir algunos trajes y vestimentas para los desfiles festeros. Dos grandes producciones fueron popularizadas e imitadas en muchos lugares: Ivanhoe (1952) y el Cid (1961).

      En el medievalismo, muchos románticos vieron un periodo de pureza religiosa, espíritu caballeresco y arte popular. 

      Estas serian a muy grandes rasgos las influencias que desde el siglo XIX jugarían un papel fundamental en La difusión del mundo medieval. Y por lo tanto las imágenes que tenemos del mismo en muchas de las comparas festeras

      Por lo que se refiere a las influencias ejercidas sobre la indumentaria de los caballeros y guerreros, algo específicamente medieval de un proceso de siglos, La valoración de La guerra y del guerrero mismo, fue un aspecto fundamental en los siglos X-XII, que en una sociedad cristiana, cuyos ideales siguen siendo de paz, elaborar un esquema ético-teológico dirigido a La sacralización de la práctica militar.

    Valor, Fe y Honor fueron nobles aspiraciones caballerescas: el Valor de ir al campo de batalla en las continuas guerras y conflictos medievales (tales como Las cruzadas); del Valor se desprende La Fe, una de las causas por las cuales los monarcas, nobles y el papado se embarcaba en guerras y conquistas; por ultimo el Honor que se desprendía de los éxitos obtenidos en el campo de batalla. 

       Cuando en los desfiles festeros vemos las escuadras y filas formadas, es una rememoración de su marcha hacia la guerra. Al combate contra el infiel e invasor (por ambos bandos), para ello, ayuda mucho la música y el espíritu de combate. Marchan a La guerra en orden jerárquico: primero los caballeros con sus armaduras; detrás los peones (menestrales, zapateros, cuchilleros...) con lanzas, arcos y flechas. Los peones son encargados de levantar al caballero cuando cae derribado, rematan al enemigo herido o lo hacen prisioneros, para conseguir luego el oportuno rescate. Dado el peso de la armadura, cuando el caballero cae queda como una tortuga panza arriba, absolutamente incapaz de proseguir La lucha. De la eficacia que haya tenido el ataque de sus compañeros de armas depende que ese soldado vuelva a su propio caballo o resulte prisionero. 

       Muchas veces los espectadores de los desfiles festeros, piensa y comentan: Qué calor deben pasar! Sobre todo. teniendo en cuenta que las Fiestas de Orihuela las celebramos en pleno mes de julio. Pero, quizá a muchas comparsas y festeros les falten algunos elementos como alguna cota de malla de más o alguna coraza. Con lo que queremos decir que el agobiante calor será aún mayor. 

       En cuanto a La vestimenta mora, podemos decir que cambiamos radicalmente de tipologías: por un lado destacar las telas más suaves y menos toscas: sedas, rasos, linos... Cambiamos las armaduras y cota de malla, por trajes amplios y más frescos. Tenían en cuenta, que a la hora de habitar, luchar o simplemente trasladarse por zonas tan cálidas como el desierto, necesitaban una doble protección: una para cubrirse del sol y otra para mantenerse fresco. 

       Muchas veces Se ha oído la expresión... “vestir a la mora...” con trajes elegantes y ricamente bordados, tal como se decía del hermano de La reina Isabel I de Castilla, Enrique. Muchas veces, esa expresión ha sido dada a entender con un
doble sentido, sobre las tendencias sexuales de ciertos personajes históricos.

      Como conclusión animar a las comparsas a ir recuperando indumentaria con raíces históricas si bien es cierto que cada año se va ampliando el panorama en este aspecto y con el esfuerzo de los responsables de La fiesta como es el caso del embajador 2008 Javier Ruiz Bas que se puso en las manos de personas que debido a su alto nivel de responsabilidad y profesionalidad aciertan plenamente en la elaboración de La indumentaria festera. No es casualidad que Mary Carmen Martínez Grau, de quien estoy hablando, tenga entre multitud de telas y trajes en su taller, miles de fotos, libros, revistas y demás papeles (documentación) para poder llevar a cabo su trabajo que se vera de forma esplendorosa por las calles de Orihuela. 

      A esta comparsa con tanta solera, a su embajador y a los festeros y festeras en general agradecerles el entusiasmo y las ganas que le ponen todos los años para que así con más ilusión día a día podamos decir. . . Arriba la Fiesta! 

                                                                                              MANUEL ANTONIO BERNABE BELMONTE
 

(1)           Según la conferencia impartida por el profesor D. José Domene Verdu  (en el ciclo de conferencias sobre La Fiesta manifestación identitaria v recurso turístico organizado por la Cátedra Arzobispo Loazes- Universidad de Alicante) afirma que en Orihuela las fiestas están datadas entorno al año 1579. Si bien el Padre Agustín Nieto Fernández pone como punto de partida de celebración de las fiestas patronales a Santa Justa y Rufina en el año 1400.

(2)           Debate abierto en la historiografía actual sobre ambos conceptos.

(3)  División de la sociedad en tres niveles funcionales: ORATORES-BELLATORES-LABORATORES (rezar-combatir y trabajar.)LE GOFF~ J. v Otros   EL HOMBRE Medieval “.Alianza Editorial. 1995.

(4) No podemos olvidar que las clases privilegiadas eran La nobleza v el clero.

(5) El Romanticismo, como movimiento artístico e intelectual europeo que se extiende aproximadamente desde 1800 hasta 1850. El romanticismo no puede ser identificado con un estilo singular, con una técnica o con una actitud, pero sin embargo La pintura romántica se caracteriza por una aproximación muy imaginativa y subjetiva. Intensidad emocional y por un carácter visionario u onírico. Mientras que el arte chico y neoclásico es mesura, claro y completo en cuanto a La expresión, el arte romántico se caracteriza por esforzarse en expresar estados de ánimo, sentimientos muy intensos o místicos, así como por eludir La claridad y La definición. El escritor alemán Ernst Hoffmann definió La esencia del romanticismo como la “infinita añoranza”. Una de estas añoranzas es por el mundo medieval. En La elección de temas, los artistas del movimiento romántico mostraron predilección por La naturaleza, especialmente en su aspecto más salvaje o misterioso, así como con asuntos exóticos. Melancólicos o melodramáticos que producen miedo o pasión, lo que provoco que se acentuara La definición dada por los ilustrados de oscurantismo.

(6) Hace referencia a La denominación que el Obispo de Alesia, Giovanni Andrea dei Bussi, da en el año 1469 a La Edad Media. “Tiempos Medios” o “Media Tempestad

(7)  El desastre de 1898, con  La pérdida de las colonias de Cuba, Filipinas y Puerto Rico, mediante el Tratado de Paris.