|

MAPA
DEL SITIO
HOME
A
mi Querido
Abuelo.
Abanderada 2007
Abanderada 2011
Abanderadas Infantiles
Abanderadas
Adrian Ruiz
Costa
Album de Fotos
Amigos y Recuerdos
Armengola 1997
Banderas en el Castillo 2008
Banderas en el Castillo 2009
Campeonato de
Dardos 2008
Campeonato
de Dardos 2010
Carta para Lara
Cena
Recepción
2008
Cena Recepción
2009
Cena Recepción 2010
Cena Recepción 2011
Centauros de San Fernando
Comida de Hermandad 2011
Concepto de Caballero
Cuento
Desfile
Infantil 2008
Desfile Infantil 2009
Desfile Infantil 2010
Desfile Infantil 2011
Desfiles
Desfile 2007
Desfile 2008
Desfile 2009
Desfile 2010
Desfile 2011
El Oriol
El Pacto de
Teodomiro
El Pájaro 2008
El Pájaro 2009
El Pájaro 2010
El Pájaro 2011
El Pájaro.
Desfile
Embajador 2008, Album
Embajadores
Entre sedas y cotas de malla
Fernando III el Santo en Orihuela
Fiestas 2006
Fiestas
2006, Desfile
Fin de
Fiestas 2008
Fin de Fiestas 2010
Fueros
de Orihuela
Guerrilla 2007
Guerrilla 2008
Guerrilla 2009
Guerrilla 2010
Guerrilla 2011
Hacemos Fiestas
Historia del Rey Fernando
Historia de
la Comparsa
Historia del Santo Sepulcro
Junta Directiva
La
Armengola
La
Comparsa en La Prensa
La Visión del Rey Fernando
Medio Año Festero 2006
Medio Año Festero 2007
Medio Año Festero 2008
Medio Año Festero
2009
Medio
Año Festero 2010
Medio Año Festero 2011
Mercado Mediaval 2008
Mercado Medieval 2009
Mercado Medieval 2010
Mercado Medieval 2011
Nos Dejaron Tres Caballeros
Nostalgia del pasado
Ofrenda de Flores 2006
Ofrenda de Flores 2007
Ofrenda de Flores 2008
Ofrenda de Flores 2009
Ofrenda de flores 2010
Ofrenda de Flores 2011
Oriolus Galbula
Pacto de Teodomiro
Premios
Otorgados a esta Comparsa
Retreta 2007
Retreta 2008
Retreta
2009
Retreta
2010
Retreta
2011
Saludo al Embajador
San
Fernando 2008
San
Fernando 2009
San Fernando 2010
San Fernando 2011
Santas Justa y Rufina
Toreros a la fuerza
Un poco de Historia
Videos
Viviendo en las Nubes
Enlaces
Mapa
del Sitio
| |
Oriolus Galbula
A pesar del tiempo transcurrido -siglos- desde que nuestro emblemático
ORIOL remata la insignia, la enseña, el estandarte la bandera en
definitiva -y si algunos lo prefieren, también la señera de nuestra Muy
Noble, Leal y Siempre Fiel Ciudad -este título lo ostentamos desde el
año 1.437- de Orihuela y de cuanto sobre ello se ha hablado y escrito,
todavía quedan muchos, casi la mayoría, que no saben ni de qué va la
cosa ni como debe ir, lo que hace necesaria la debida explicación
aclaratoria.
No saben de qué va quienes ignoran todavía que esa ave cimera de
nuestro símbolo no es un mirlo -de aquí que lo de “pájaro mirlo” sea una
“tontorronería” ni menos, como erróneamente han escrito otros, que
salvando los dispares tamaños entre ambas aves, que sea “una especie de
águila real”...
Es, ni más ni menos y
conforme a su nombre, UN ORIOL, una OROPENDOLA, el “ORIOLUS, GALBULA” en
Ornitología, precioso y raro pájaro de la familia de los oriólidos, que
viste su cuerpo, sobre todo el macho adulto y perdonen las féminas, con
un precioso plumaje amarillo áureo que en alas y cola se vuelve negro
intenso; que mide -de 22 a 25 centímetros, alas de 14, cola de 9 y
envergadura -de punta a punta de las alas en vuelo- de 45 centímetros;
que emite un canto muy armonioso y cuyo nido, que fabrica en horquillas
inaccesibles de las ramas más altas de muy frondosos árboles, es un
prodigio.
Todo esto, claro está, puede
leerse en los libros y esta al alcance de cualquiera... ¡faltaría
mas!...
Pero los términos Orihuela y Oriol responden a raíces y
conceptos distintos totalmente.
Con la foto que ilustra esta página
tengo el gusto de presentaros, para que lo conozcáis, al PAJARO, a
nuestro ORIOL, a la OROPENDOLA, sin cobrar nada por ello.
Y así, quede claro que en Orihuela, y
para nosotros los oriolanos, con solo decir EL PAJARO basta, porque con
ello está todo dicho y lo mismo si decimos EL ORIOL.
Por ello si lo mencionamos diciendo “el Pájaro Oriol” incurriremos en el
defecto de lenguaje conocido por la pintoresca locución “albarda sobre
albarda”. En esto un oriolano no debe equivocarse.
Y así de sencilla es la
cosa y por ello, una vez aclarado de que va, veamos la otra
cara de mi pensamiento, o sea, “cómo debe ir” que es el segundo motivo
de estas líneas.
No se si aprendimos
debidamente la lección que recibimos el día 16 de Julio del pasado año
1.993, por lo que no estará de más refrescar un poco la memoria.
Cuando a eso de las ocho de la
tarde resonaban en las cercanías de nuestro Ayuntamiento los solemnes y
vibrantes compases que sirven de introducción al Canto a Valencia del
Maestro Serrano, hoy himno oficial de la Comunidad Valenciana,
anunciando que se acercaba LA SEÑERA para encontrarse con EL ORIOL en
una visita sin precedentes e irrepetible, sobre la calle se extendió un
manto de solemne y admirativo silencio, tan denso, que se podía cortar.
Era el profundo respeto que los valencianos profesan a su señera y que
en aquel momento nos contagiaron a los oriolanos. Y no me duelen prendas
al decirlo.
Y a ello voy.
¿Se guarda y rinde al Oriol el
gran respeto que se le debe, en todos los desfiles del día 17 de
Julio?...
Pregunto esto porque entiendo
que El Pájaro no sabe bailar y que pedir al que lo porta que lo haga en
el pasacalle final -si se hace y se ha hecho-, y perdón por la manera de
señalar, es una pastosidad sin ninguna gracia que resulta irritante,
deplorable y desdichada.
Como lo es también que las
charangas, sin control alguno, lo acompañen con absurdos ritmos
carnavaleros brasileiros o cariocas o con músicas de chirigota, que los
desfilantes comparsistas secundan con alardes de “expresión corporal” en
un inadecuado ambiente de broma y chunga sin sentido.
El Pájaro es algo más serio y la
alegría y el garbo de un pasodoble es perfectamente compatible en el
desfile con una actitud entusiasta y respetuosa.
En fin, que el pasacalle final del
Pájaro necesita de una reconversión, de una reforma orientada a que nos
sintamos cada año mas orgullosos de nuestra condición de Oriolanos, más
satisfechos de nuestro modo de hacer y que comience por la reforma de
nuestras entendederas... ¿Conformes?... ¿o no?...
EMILIO BREGANTE PALAZON
|