Armengola 1997


           Finuca Ferrández Peñalver

 

Comparsa Caballeros del Rey Fernando 

 


Ilustrísimo Señor Alcalde.
                        Honorable Conseyer.
                        Señor Presidente y Junta Central.
                        Señores Embajadores, Señor Pregonero y Cargos Festeros, queridos amigos todos:

             Agradezco de todo corazón a la Asociación de Fiestas y a su Presidente, el nombramiento de Armen-gola para este año. Nunca había pasado por mi mente tal posibilidad, por ello, el honor con que se me distingue, está oculto en mi alma, bajo el peso de una enorme responsabilidad.

            Para estar hoy aquí, no puedo presentaros otra credencial que ser de Orihuela, nacida en el Rabaloche y haberme entregado a la Fiesta en cuerpo y alma. Y a todo ello, debo cuanto pueda valer mi persona. Por eso lamento no poseer el don de los buenos oradores, para describiros las bellezas y encantos de nuestra Fiesta de la Reconquista.

            Pero me estimula y me enorgullece, al mismo tiempo que me asusta, saber que voy a representar a la mujer oriolana, rememorando a una de las figuras más emblemáticas de nuestra Reconquista: “La Armengola”. Dicen que fue “Dama de singular hermosura, talento, encumbradas virtudes y redentora de su Patria”.

            Quisiera compartir con todos vosotros este nombramiento y sintáis el fervor oriolano, expresión sin­gular de la Restas, adornado con la sensibilidad y esfuerzo de nuestras Comparsas. Ese hilo de vida donde explosionan nuestros sentimientos, signo de corazones limpios, y que en la noche al 17 de Julio se convertirá en un suspiro y se hará clamor ante la presencia de nuestro querido Oriol.

            Por último, un recuerdo emocionado y lleno de veneración para quien me dio la vida: mi madre, que desde el cielo, esta noche me estará alentando. Mi cariño a quienes depositaron en mi alma el germen de la confianza en Dios y el amor a Orihuela. A la fe de mi padre. A! amor de mi esposo y mis hijas.

            A mi Virgen de Monserrate, a Nuestro Padre Jesús y a esta noble, leal y siempre fiel ciudad de Orihue­la, que me vieron nacer, proclamo mi amor a la Resta, y mi suprema emoción y orgullo, que como mujer siento al haber sido distinguida como Armengola 1997. Muchas Gracias.

      Quiero daros las gracias por pedirme que os cuente mis experiencia vividas en un año tan importante para mi como fue el año 1997.

     Fue como un sueño irrealizable, lo ves tan grande, tan difícil de realizar que te da hasta miedo de decir “Sí”. Pues es un cargo que te sientes feliz y orgullosa desde el principio hasta que llega su final.

     Tengo muchas anécdotas para contaros, pero en tan poco espacio no puedo redactar/as todas. La noticia me llegó unos días antes del medio año Festero, por teléfono de forma muy breve, Finuca soy Antonio Franco “escucha, tu eres la Armengola de este año, ningún comentario con nadie, acabo de hablar con Adrián, ya nos pondremos en contacto, tranquila “.

     Estuvimos en los actos del medio Año con toda normalidad en el Teatro Circo, todo bien, más tarde en el Casino, en el baile todo tranquilo hasta altas horas de la madrugada, que Antonio Franco ya no pudo guardar el secreto y se lo comunicó al presidente de mi comparsa y su sorpresa no le dejó ni articular palabra.

     Domingo tras el desfile del medio Año, toda la comparsa comíamos juntos, cuando salió el oportuno comentario y obligado ¿Quién será este año la Armengola? ¿Será mora o cristiana? ¿Seguro que será mora? Todos los comparsistas opinaban, todos decían, pero de momento se oye una voz, (la voz fue del relaciones públicas, se le escapó). ¡Pues mira que si fuese de la comparsa! Algunos decían ¡si vaya eso sería más raro, es imposible! ¿Quien podía ser? Se preguntaban todos. Llegó un momento imposible de aguantar el secreto, gracias a mi hija que estaba con fiebre nos pudimos ir sin levantar sospecha alguna.

    Era tan bonito e inolvidable, todas las comparsas quieren que estés presente en todos sus actos, nombramientos festeros, cenas, comidas, todos te reciben con los brazos abiertos, te ofrecen todo, te dan de todo, te hacen versos, te dan regalos, flores, poemas, quieren hacerse fotografías con la Armengola, te aplauden, te sientes tan querida por todos.

     Con la exaltación festera mis primeras palabras, creí no poderlas terminar por sentimientos en mi interior, los festeros y el público en general que llenaban el Teatro Circo me dieron las fuerzas necesarias para poder acabar mis palabras, a partir de ese momento ya estaba dispuesta para la fiesta, siempre a mi lado el Alcaide de Restas José Antonio López.

     Difícil de olvidar lo que me sucedió en la comparsa Abdelací llegamos mi marido y yo, (bueno la Armengola) “porque así te llamaban y todavía me siguen llamando muy poco por mi nombre”.

     Emilio Peralta empezó a hacerme reverencias, a contarme muchas cosas de su vida, cuando de momento se arrodilló y con lágrimas en los ojos me suplicó que le dejase por favor el bastón y le Toisón era su mayor ilusión sentirse Armengola por un día.

     En mí siempre tengo presente la noche de la salida al balcón del Ayuntamiento con las autoridades, el Síndico, mis dos Embajadores y el Pendón de Orihuela (la bandera o insignia del Oriol) ver toda la ciudad de Orihuela a tus pies es algo inolvidable. Todavía resuenan en mis oídos las palabras ARMENGOLA, ARMENGOLA, ARMENGOLA.... No dejaban de llamarme, tuve que salir varias veces para saludarles y agradecerles a todos su cariño hacia su Armengola.

     Cuando el Síndico estaba diciendo sus palabras en el silencio de la noche me vino al recuerdo las palabras que mi hija Davinia me hizo, cuando estábamos viendo la misma escena, que yo estaba viviendo un año más tarde, ¡Mamá te imaginas Tú en el balcón como Armengola! ¡Sería bonito verdad mamá! Calla hija no digas esas cosas nada más escucharlas no se, no se anda calla hija yo no sirvo para eso, no me des esos sustos.

      No puedo escribir la cantidad de curiosidades que nos pasaron a mi marido y a mí que fueron inolvidables. Como inolvidable fue la promesa que le hizo el Cristiano a un Moro, que en la noche del 16 al 17 de Julio sería difícil que pudiera dormir, pero el Moro se lo tomó en broma, y así sucedió. “Nos subimos a la segunda cuesta de San Miguel y cuando el Cristiano comprendió que era la hora apropiada empezó la guerra, el Cristiano comenzó a lanzar cohetes al patio de su casa, ¡que por cierto le cayeron! Y el pobre del Moro salió de casa, con su chilaba, su gorro y su espada en la mano derecha, corriendo
hacia la cuesta del Seminario, gritando muerte al Cristiano, muerte al Cristiano, a la vez que subía corriendo hacia el Seminario, pero el pobre del moro se agotó pronto, y nos
decía gritando, bajar os espero aquí, no puedo más, me las  vais a pagar todas juntas,principalmente tú Cristiano".

         La persecución del Moro duró durante toda la fiesta, fue dura e intensa. Hubo llamadas de teléfono cuando el Moro pensaba que más nos podía molestar, pero en ese intento no tuvo mucha suerte en su llamada por cruce de líneas, las palabras fueron las siguientes, “diga” (con voz como del otro mundo) y el Moro le responde: “molesto verdad, a que molesta verdad” y el Moro colgó, tuvimos pegada de folios por toda la ciudad que decían “Muerte al Cristiano, el Moro no olvida, mi venganza será terrible, no te escondas cobarde Cristiano, sigo tus pasos, soy tu sombra”. .etc. El edificio de mi casa lleno desde la puerta de entrada hasta mi piso, todos pegados por las escaleras. 

         También tengo para recordar, y al mismo tiempo lo pasé muy mal, fué en la entrada Mora se escuchaba las bandas de música de la Asociación con sus cargos festeros, Embajador Moro, comparsa embajadora, Autoridades, mis dos filas de escolta femenina y masculina cerca de mi casa, y la Armengola sin poder entrar a su casa para poderse vestir con la ropa apropiada para el desfile, pues no llevaba las llaves, mi hija estaba en casa, todo fue un momento que tuve que salir. ¡cual fue el sueño de mi hija que no se enteraba del timbre de la puerta, ni del teléfono! Gracias a mi vecino, que al oirme llamarla salió de su casa y me preguntó ¿que pasa vecina? ¿pasa algo te noto apurada? No, que tengo que entrar en mi casa y no tengo las llaves y lo más raro es que Davinia está dentro, no creo que se haya ido sabiendo que tengo que desfilar! ¡Bueno voy a intentarlo yo a ver si me oye a mí!. imposible, seguía sin enterarse y mi vecino se asustó y sin decirme nada se pasó a mi casa con el peligro de caer al vacío. 

        Cual fue mi sorpresa verle dentro de mi casa, y preguntarle, y responderme: todo estaba bien, estaba dormida, por fin pude entrar y poder estar dispuesta para el desfile Moro. 

         Las retiradas eran duras, muy duras, después de todos los actos que son muchos, la visita a todas las comparsas y cábilas, no dejé ninguna por grande o pequeña que fuese sin estar con ellos el tiempo que fuese necesario. 

        Tampoco quiero olvidarme, y quiero que me lo permitáis el recordar a mis tres hijas, pues para ellas fue muy duro, antes de las retiradas teníamos siempre un pequeño escape para poderlas ver antes de ¡rse a dormir a casa de sus abuelos, pues hasta que no subíamos no querían ¡rse a dormir, casi siempre estaban dormidas por lo menos las dos pequeñas, María encima del famoso cañón que tenemos en la puerta abrazada a él durmiendo, Finuca algo más cómoda encima de varias sillas o encima de su abuela durmiendo también, Davinia bailando con sus amigos y amigas, entonces ya nos veían a su padre y a m1 nos daban un beso y a dormir tranquilas hasta el día siguiente. 

        Agradecer y recordar con vuestro permiso a los dos pedazo de Embajadores que tuve a mi lado a cada momento y siempre pendiente de su Armengola, como personas y como compañeros.: 

       EL BANDO MORO:
                               Domingo Espinosa Albertus por la Comparsa Almorávide 

       EL BANDO CRISTIANO: 
                               Antonio Manuel García A/cocer por la Comparsa Piratas Bucaneros. 

                  Agradezco a todos los festeros y no festeros por su apoyo a mi persona como Armengola 1997, a mi familia, y muy especialmente a mi marido e hijas. Hasta siempre. 

                  Un abrazo para todos de ánimo y arriba la fiesta, estoy con vosotros.
 

                                                                    Finuca Ferrández Peñalver