Adrian Ruiz Costa

 

      Los Caballeros del Rey Fernando, asentados sobre la tricentenaria ermita del Santo sepulcro, han elegido este año al Embajador Cristiano para las Fiestas que se avecinan. Y lo han elegido sin considerándos previos ni resultandos posteriores. Lo han hecho “a una sola voz”, como debe ser, con la seguridad que proporciona lo inequívoco de una acertada decisión.

   ADRIAN RUIZ COSTA (a) el “chaqueta”, apodo que el mismo no dudaría para colocarlo en su escudo de armas.

   Adrián será un magnifico Embajador Cristiano, por muchísimas razones que, por pudor, habría de callarme. Pero hay una que ella lleva escrita permanentemente en su rostro: el orgullo de ser cristiano, y ese orgullo lo complementa con el de ser Caballero del Rey Fernando, con el de ser un gran amigo de sus amigos y con su intachable condición de Festero oriolano allá donde los haya. 

    Cuando Adrián, nuestro Embajador Cristiano, me pidió que le escribiera “algo” para su revista, una intención me embargo en ese momento: escribir una carta..... 

    Amigo Adrián:

                           Se cumple este año, lo que muchos sabemos que siempre ha sido un sueño para ti. Se de tu ilusión, y estoy convencido de que en ningún momento desfallecerá tu animo. 

     Hablar de los Caballeros del Rey Fernando, es hablar de Adrián y de toda su “saga”, incluso en la voz popular se dice:…..“    la comparsa de Adrián el chaqueta”…..    “la de la ermita del Sepulcro......." Y eso es una labor continuada que se hace durante años, ofreciéndole a la Fiesta, muchas horas del merecido descanso diario, tragándose los sabores y disimulando los sinsabores,  poniendo esfuerzo y bolsillo, aun en contracorriente de los desmoralizadores. 

   Adrián, yo creo considerarme un amigo tuyo, porque lo fueron mis padres y porque a ti y a mi, nos unió la inseparable amistad de quien hoy nos contempla lleno de paz, mas allá de las estrellas. Por eso y abusando de esa condición, te diré que, si en tu vida privada eres ejemplo de modestia sincera, en tu ermita del Santo Sepulcro, con tus Caballeros del Rey Fernando, y este año con la Embajada sobre tus espaldas, eres ejemplo del “orgullo festero” y eso, quiera Dios que lo lleves hasta el final de tus días, porque tu sabes que nos espera otra Fiesta de Moros y Cristianos, con un Embajador que esta organizándola y poniendo orden, para cuando todos lleguemos….   y hay que ir allí, con el orgullo escrito en nuestros corazones y con las manos llenas del trabajo bien hecho. 

   Amigo Adrián, puedes levantar tu espada de Embajador Cristiano, con todo el orgullo del mundo escrito en tu frente, porque eres un caballero, de los que van quedando pocos   porque en este difícil mundo que nos ha tocado vivir, a los Quijotes, les llaman “locos”.

                                                                    Un Abrazo,